CARILLAS DE PORCELANA
Las carillas de cerámica o porcelana son unas finas láminas fabricadas con el citado material que se colocan en la cara externa del diente y tienen como objetivo mejorar su apariencia.
De esta manera, realizan un rejuvenecimiento dental y sirven para modificar aspectos como la forma, el tamaño, la posición o el color de los dientes de una persona.
En una solución muy eficaz para corregir dientes que están levemente torcidos, pero también otros problemas como las fracturas o piezas que se han desgastado u oscurecido con el paso del tiempo.
Igualmente, las carillas de porcelana consiguen cerrar pequeños espacios interdentales -diastemas-.
¿EN QUÉ DIENTES SE COLOCAN?
Debido a su función estética, únicamente se colocan en los dientes que son visibles ante los ojos de los demás.
Por su carácter personalizable, se pueden adherir en una sola pieza dental o en varios -tanto en las superiores como en las inferiores- según los requerimientos de cada persona.
No obstante, cuando hablamos de carillas dentales de porcelana, no es habitual colocarlas en un solo diente.
Esto se debe a la complejidad que supone igualar el tono exacto de las piezas adyacentes, especialmente si hablamos de los incisivos centrales o paletas.
De hecho, lo más frecuente es que el experto en Estética Dental coloque las carillas en cuatro dientes: los incisivos centrales y laterales de la arcada superior.
O, dicho de otro modo, hasta el canino o colmillo, precisamente porque dichas piezas son las más visibles.
